Sé que planeas que siempre este aquí, y lo estaré.
Sabes que eres la mujer que maás quiero, la que más aprecio, la que mas admiro.
Eres esa mujer que me da la fuerza aunque no salga de tu boca ni una sola palabra.
A veces siento miedo, siento miedo de decirte mis cosas,
tengo miedo de echarme a llorar en tus brazos en mis momentos de debilidad.
No quiero que me veas así, que me veas débil y frágil ante la vida,
y es por que me gusta que pienses que soy grande y que ya puedo con todo,
aunque sea mentira.
Aún me sigues engriendo, me sigues preparando un té caliente,
me sigues comprando cositas, me sigues haciendo tus halagos.
Aún me mientes y me haces sentir bien, aún te sacrificas por mi,
aún me enseñas muchas cosas y me amas.
Me amas a pesar de ser yo, de no ser la hija perfecta, de no ser una niña ni una mujer,
a pesar de mis problemas y de mis caprichos.
Pero siempre, quiero que sepas que, siempre te estaré agradecida, por enseñarme a ser quien soy,
por decirme mis errores, por tratar de que aprenda siempre, y que vea las cosas de una mejor manera.
Gracias te doy por enseñarme a ser siempre una gran mujer como tú. Gracias por enseñarme todo lo que eres, ahora ya es hora de partir, ya es hora por que ya soy una niña grande.