Siento rencor, siento asco, repulsión, siento un trago con sabor sangre que baja por mi garganta, es asqueroso, si, y apesta, también. Mi alma se siente sola de nuevo, y creo que es la hora de acabar la función.Es la hora del acto final y la reverencia: Gracias por participar, los esperamos en una nueva obra, es hora de irse y regresar a sus vidas, al día a día, a la soledad de las aulas vacías. Si, lo admito, fue bonito, me gusto tener a alguien como nunca antes lo había tenido, me dejo experimentar otra yo que nunca antes había sido, permitirme alegrarle el día a alguien mas, y ser un poco mas yo que antes. Que puedo decir, después de un largo año, recuerdas muchas cosas, algunas buenas, otras no tanto, instantes pequeños o detalles que nunca olvidaras, por el hecho de saberte especial para alguien mas.
Pero, llego la hora, no se si sera por ti o por mi, no se quien tiene la culpa, pero siento que necesito dejarte de lado de una vez, antes de no poder hacerlo... Y adiós, una lagrima cae, ¡NO!, son dos, son tres, son cuatro, pero no puedo controlarlas, y me arrodillo, la ira desborda de mis ojos, con impotencia golpeo el piso una y otra vez. Estoy llegando al limite de mi paciencia, de mi cordura, de mi locura... Y me vuelvo a sentir como un payaso, como aquel payaso.