jueves, 28 de abril de 2011

Mi nueva compañera

Ayer lloré como no lo hice en años...La soledad invadió toda mi casa, incluso habiendo personas ahí, ninguna estaba presente. Volví a ser una niña, una niña que tenia miedo de quedarse sola, una niña que solo quería volver a ser de nuevo. No necesitaba nada, solo quería estar cerca de sus padres, correr a sus brazos y sentirse protegida nuevamente; poder preguntar una vez mas: "¿Tu nunca me dejaras sola verdad?", y ver una sonrisa que en ese instante solo podría significar una cosa.

Es la misma lágrima la que recorre mi mejilla cada vez que tengo esa misma sensación...¿Sera real la respuesta a esa pregunta? No, no es posible. Y es la impotencia de saber que siempre seras tu sola contra el mundo.

En este juego no hay guardaespaldas, no existen los padres, ni los amigos, ni los amores. El mundo esta ahí, esta afuera, impaciente por que salgas de tu pequeña burbuja y poder hacerte añicos el alma. No puedes esconderte de eso para siempre, "Es parte de crecer" te dicen, "es parte de vivir", pues no, para mi no es solo parte, es el todo. En eso consiste vivir, en aprender a defenderte sola, aunque la vida te destruya, aunque te deje moribunda y tirada en el medio camino que recién acababa de comenzar. La vida nunca ha sido amable y nunca lo será. Se burlara de ti, y te dirá en tu cara todos lo errores que cometiste, se vengara y nunca llegaras intacta al final de ese camino.

Ya conté mis cicatrices, tengo tantas, que aun hay muchas que aun no terminan de sanar. ¡DIOS!, Eso duele, duele tanto que es casi insoportable. Esta herida aun me quema y sangra. Es inevitable ese sufrimiento, lastima que tenga que pasar por él completamente sola, y sin siquiera una palabra de aliento... creo que al final, ESO es lo que más me duele.

Sigo llorando, no tanto como ayer,pues ya no estoy desesperada, pero sigo sola, tan sola como ayer, y tan sola como lo estaré mañana.

Gracias a todos aquellos que no estuvieron ahí, que no lo están y que no estarán, gracias por hacerme pasar por estas cosas, de no haber sido por ustedes, yo no estaría aquí.